AUTISMO Y LENGUAJE NO VERBAL

AUTISMO Y LENGUAJE NO VERBAL

La importancia del lenguaje no verbal en las personas con autismo

Introducción

El lenguaje no verbal es una parte esencial de la comunicación humana, permitiendo transmitir emociones, intenciones y estados de ánimo de manera complementaria al lenguaje verbal. Sin embargo, en las personas dentro del espectro autista, el uso y la interpretación de estos elementos pueden estar alterados, lo que dificulta la interacción social. Comprender estos aspectos es clave para favorecer una comunicación más efectiva y empática.

 

Características del autismo y su impacto en la comunicación no verbal

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación e interacción social, así como el comportamiento y los intereses de la persona. Uno de los desafíos más notables es la dificultad en la interpretación y uso del lenguaje no verbal, lo que puede generar malentendidos en la interacción con los demás.

Algunas personas autistas pueden presentar movimientos repetitivos o estereotipados, como aleteo de manos o balanceo, que les ayudan a autorregularse emocionalmente. Asimismo, pueden tener dificultades en el reconocimiento de expresiones faciales y gestos, lo que afecta la comprensión de las intenciones de los demás.

Componentes del lenguaje no verbal y su manifestación en el autismo

 

1. Kinésica: la comunicación a través del cuerpo

El lenguaje corporal incluye gestos, posturas y movimientos que acompañan el discurso. En las personas autistas, el uso de estos elementos puede ser distinto:

  • Emblemas: Gestos con significado específico, como afirmar o negar con la cabeza. En el autismo, pueden ser menos intuitivos o no usarse con la misma frecuencia. Por ejemplo, un niño autista podría no asentir con la cabeza para indicar acuerdo, lo que podría ser interpretado como falta de interés o desinterés en la conversación.
  • Ilustradores: Movimientos que enfatizan el mensaje verbal, como señalar al hablar. Pueden ser poco usados o empleados de manera atípica. Un ejemplo común es que una persona autista podría describir una dirección sin utilizar gestos para señalar, lo que dificulta la comprensión por parte del interlocutor.
  • Reguladores: Gestos que organizan la conversación, como asentir para indicar que se sigue el discurso. En el autismo, estos pueden no interpretarse adecuadamente, generando dificultades en la fluidez comunicativa. Por ejemplo, un adolescente autista podría no darse cuenta de que su interlocutor está esperando una señal para continuar hablando.
  • Adaptadores: Movimientos para manejar emociones, como tocarse el cabello en momentos de nerviosismo. Las personas autistas pueden realizar estos movimientos de forma repetitiva para autorregularse. Un niño podría morderse las mangas de la sudadera constantemente cuando se siente ansioso, lo que podría ser malinterpretado por los demás.

2. Proxémica: la gestión del espacio personal

La proxémica se refiere a la distancia que mantenemos con los demás en la comunicación. En el autismo, pueden presentarse dificultades para ajustar la proximidad de acuerdo con las normas sociales. Algunas personas pueden situarse demasiado cerca o demasiado lejos sin percatarse del impacto en el interlocutor. Por ejemplo, un niño autista podría acercarse demasiado a la cara de otra persona para hablar, invadiendo su espacio personal sin darse cuenta de que esto genera incomodidad.

3. Mirada y expresión facial

La mirada cumple un papel fundamental en la interacción social, transmitiendo emociones e intenciones. Muchas personas autistas pueden evitar el contacto visual porque les resulta abrumador o difícil de interpretar. Un niño podría mirar hacia otro lado mientras habla, lo que podría hacer que los demás interpreten erróneamente su actitud como desinterés o falta de respeto. En algunas mujeres autistas, se ha observado una estrategia compensatoria que consiste en sonreír constantemente para encajar socialmente, lo que puede ser agotador.

4. Paralingüística: el tono, volumen y ritmo de la voz

La comunicación no verbal también abarca elementos como la entonación y el volumen de la voz. En el autismo, pueden presentarse dificultades como:

  • Hablar en un tono monótono o con una entonación inusual. Por ejemplo, una persona autista podría hablar sin variaciones en el tono, lo que podría hacer que su discurso parezca mecánico o poco expresivo.
  • Usar un volumen de voz inadecuado para la situación. Un niño podría hablar en voz demasiado alta en una biblioteca sin darse cuenta de que está molestando a los demás.
  • Interrumpir conversaciones sin notar las señales sociales. Un estudiante podría intervenir en clase sin levantar la mano o sin esperar su turno, lo que podría ser visto como una falta de respeto.

Estrategias para mejorar la comunicación no verbal en personas autistas

Para favorecer la comunicación no verbal en personas dentro del espectro autista, se pueden emplear estrategias como:

  • Uso de apoyos visuales: Fotografías, pictogramas y videos pueden ayudar a comprender y practicar expresiones faciales y gestos.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: A través de juegos de rol y ejercicios guiados, se pueden trabajar aspectos como la distancia interpersonal y el contacto visual.
  • Aplicaciones tecnológicas: Herramientas como Voice Measure ayudan a regular el volumen de la voz en diferentes entornos.
  • Flexibilización de expectativas sociales: Es importante que el entorno comprenda que la comunicación no verbal en el autismo puede ser diferente, pero igualmente válida.

Conclusión

El lenguaje no verbal es un componente esencial de la comunicación, pero en el autismo puede presentar características particulares que afectan la interacción social. Comprender estas diferencias y aplicar estrategias de apoyo adecuadas permite mejorar la comunicación y la inclusión de las personas autistas en distintos contextos. Fomentar una comunicación empática y flexible es clave para crear espacios más accesibles y respetuosos para todos.

NIÑOS DIFICILES Y AMOR INCONDICIONAL

NIÑOS DIFICILES Y AMOR INCONDICIONAL

¿Cómo fortalecer el vínvulo con niños difíciles y desafiantes desde el amor incondicional?

Descubre cómo establecer una comunicación efectiva con niños que presentan actitudes de negación y desafío, fomentando un ambiente de comprensión y crecimiento.

Marcos tiene 7 años y, cada mañana, salir de casa para ir al colegio es una batalla. Se niega a vestirse, grita cuando su madre intenta ayudarle y, al llegar a la puerta, se aferra al marco con todas sus fuerzas. No es un capricho ni una provocación. Es su manera desesperada de expresar que se siente abrumado, que el colegio le genera ansiedad y que no sabe cómo pedir ayuda de otra manera.

Los niños con trastorno negativista desafiante (TND) o con dificultades emocionales suelen ser etiquetados como «rebeldes», «malcriados» o «difíciles», cuando en realidad están atrapados en un ciclo de emociones intensas que no pueden regular por sí mismos. Como psicólogas especializadas en problemas emocionales infantiles en Gandía, Valencia, sabemos que la clave para ayudarles no está en los castigos ni en la imposición de autoridad, sino en un vínculo fuerte basado en el amor incondicional.

Por qué algunos niños desafían las normas

El comportamiento desafiante no surge porque el niño quiera manipular o hacer daño, sino porque:

✔️ Siente inseguridad y miedo al rechazo.
✔️ Le cuesta regular sus emociones y su impulsividad.
✔️ Interpreta las normas como amenazas a su autonomía.
✔️ Ha aprendido que solo lo escuchan cuando se resiste.

Desde esta perspectiva, el problema no es el niño, sino las herramientas que aún no ha desarrollado para gestionar su mundo emocional.

El amor incondicional: la base para cambiar la conducta

Cuando un niño siente que su valía depende de su comportamiento, aprende a actuar por miedo, no por comprensión. En cambio, si percibe que es amado incluso en sus peores momentos, desarrolla la seguridad necesaria para cambiar desde el respeto y la confianza.

Esto no significa permitirlo todo, sino acompañarle con empatía y firmeza.

Ejemplos prácticos para conectar con un niño oposicionista

🔸 Validar su emoción antes de corregir su conducta
❌ «Deja de hacer un escándalo por nada.»
✅ «Veo que estás muy frustrado. Estoy aquí para ayudarte cuando estés listo.»

🔸 Poner límites con respeto
❌ «¡Si sigues pegando, te castigo!»
✅ «No puedo permitir que pegues. Si estás enfadado, podemos encontrar otra manera de expresarlo.»

🔸 Reparar el vínculo después de un conflicto
❌ Ignorarle o hacerle sentir que debe ganarse tu amor.
✅ «Ha sido un momento difícil para los dos. Te quiero y podemos hablar de esto cuando te sientas mejor.»

Los padres también necesitan aprender estas herramientas

El desafío de educar a un niño con dificultades emocionales no solo afecta a la relación con él, sino también al entorno familiar y social. Muchas veces, la frustración y el estrés llevan a los padres a reaccionar de formas que no desean, perpetuando el conflicto.

En nuestros talleres de habilidades sociales e inteligencia emocional en Gandía, trabajamos con niños y adolescentes, pero también ofrecemos sesiones para padres. Creemos que para que un niño aprenda a gestionar sus emociones, los adultos a su alrededor deben aprender a hacer lo mismo.

🔹 ¿Te gustaría aprender a conectar mejor con tu hijo y mejorar la convivencia familiar? Consulta más información sobre nuestros talleres haciendo clic en el botón a continuación.

Niño con rabieta
MENOPAUSIA Y TABACO

MENOPAUSIA Y TABACO

Si estás rondando la menopausia, probablemente empezaste a fumar cuando solamente eras una adolescente, cuando fumar era lo que hacía la mayoría de las personas, cuando se podía fumar dentro de bares, restaurantes, aviones e  incluso podías ver a muchos médicos fumando en su consulta.

Si has decidido dejar de fumar, obviamente, ya conoces muchas de las consecuencias negativas que el tabaco tiene para la salud. sin embargo, a pesar de tener todo este conocimiento, no puedes dejar el hábito,

Quería haber abordado este artículo haciendo insistencia una vez más, en cómo el tabaco es perjudicial especialmente para las mujeres y con consecuencias más dañinas en la época de la menopausia.  A mí me ayuda mucho comprender los mecanismos fisiológicos que y biológicos que están detrás de nuestra conducta y había aprendido en un curso de actualización de Neurociencia como el bulbo olfativo está íntimamente relacionado con nuestras emociones y como cuando el bulbo olfativo está inhibido tenemos un menor control de nuestras emociones negativas como la ansiedad  y el miedo y relacionado con esto una mayor percepción del dolor. Y cómo ya sabéis por experiencia, el olfato está muy disminuido en fumadores.De hecho, está comprobado que las mujeres fumadoras sufren de reglas más dolorosas  y quizás una explicación plausible  sea porque tienen el bulbo olfativo inhibido.

Te acabo de proporcionar un motivo más para tu lista de porqués para  dejar de fumar.

Pero como ya has comprobado el conocimiento no es suficiente cómo fuerza motivadora para dejar un hábito tan difícil.

Si el conocimiento no es suficiente, ¿que ha motivado a las personas  que han dejado de fumar? 

Para contestar esta pregunta hablé con varias personas que habían sido fumadora  y les pregunte sobre su motivación y cómo lo hicieron

Algunas comentaron que ya estaban sintiendo los problemas de salud que el tabaco provoca, otros comentaron que lo hicieron por otras personas a las que querían muchísimo Yo mismo deje de fumar por un buen ataque de asma que casi me lleva al hospital, Pero también conozco a personas asmáticas que no han dejado de fumar. ¿Que marca la diferencia entre unas personas y otras? 

La diferencia  no esté tanto en  la motivación.  La motivación te permite arrancar,  pero  no te lleva muy lejos. La diferencia quizá se encuentra en las estrategias que han tomado para mantenerse alejados del tabaco y superar los síntomas físicos y psicológicos que les produce la dependencia. 

Para que  algo que hacemos una vez, se convierta en un hábito necesitaremos principalmente que venga seguido de consecuencias positivas inmediatas. Esas consecuencias positivas nos impulsarán a repetir esa conducta  para seguir consiguiendo eso tan agradable, estimulante, placentero..

Así que tenemos dos elementos claves para que algo que hacemos se convierta en un hábito: consecuencias positivas y repetición.

Probablemente las primeras veces que te pusiste un cigarrillo a la boca, casi te ahogas, encontraste que sabía fatal y quizá te dieron hasta arcadas, pero estabas con tus amigos pasándolo bien, con la sensación de que eras un poco rebelde, salvaje y queriendo imitar a los guays del grupo. Fumar te  aportó diversión, aceptación social y sentimiento de que ya eras un adulto..Para un adolescente pocas cosas son más importantes y eso hizo que probaras una y otra vez, a pesar de la tos y el sabor, hasta que empezó a gustarte. Consecuencias positivas inmediatas y repetición.

Sin embargo la nicotina no es una sustancia especialmente adictiva, sus efectos sobre el organismos, son modestos..Sabemos que la nicotina estimula el sistema nervioso produciéndose una activación que nos permite estar más concentrados y seamos un poquito más rápidos algo así como lo que haría un buen caf , y a la vez,  el fumar  sirve para relajarnos porque lo  tenemos  asociado con amigos, risas, bienestar.

Entonces ¿por qué si la nicotina no tiene un efecto tan fuerte sobre el organismo el fumar es tan adictivo?. 

Por la manera en que la consumimos Es un hábito que está grabado a fuego a golpe de repetición. Cuando fumamos un cigarro como mínimo le vamos a dar 10 caladas a ese cigarro y vamos a estar unos 5 minutos con  ese cigarrillo. Eso significa que a lo largo del día si tú te has fumado 20 cigarrillos, has repetido 200 veces la acción de inhalar nicotina, y habrás pasado más de hora y media fumando sin parar.  Imagina que en vez de fumar, se tratase de aprender un idioma y repitieras las palabras a diario 200 veces al día, cada día de la semana. Ya hablarías unos cuantos idiomas.

Después, de esta breve y tal vez incompleta explicación quiero compartir contigo una serie de pasos que te ayudarán a dejar el tabaco.

1º. Busca ese  motivo personal que te dé el impulso para el cambio.

2º  Establece tu estrategia

Tienes que tener claro que va a ser difícil, Cuando al cuerpo le quitamos eso que le hace sentir bien, protesta haciéndonos sentir mal, aumentando nuestra ansiedad, nuestra sensación de dolor. Es decir, nos va a provocar síndrome de abstinencia.

Debemos tener planeado que vamos a hacer en esos momentos.

Antes de quitarte el tabaco aprende técnicas de control de la ansiedad. como la relajación,  técnicas de respiración, mindfullnes. Estás técnicas necesitan práctica para que sean efectivas en los momentos de alta ansiedad.

Puedes utilizar también la hipnosis que te ayudará a que aparezcan sensaciones desagradables cada vez que huelas el tabaco, o a asociar acciones muy sencillas que te permitan entrar en relajación en sólo unos segundos. Un día hablaremos más de la hipnosis. No es la panacea, pero puede ayudar.

Has de saber que la fuerza de voluntad no es un  don divino, ni un recurso infinito, es decir tú autocontrol no es ilimitado, depende en gran medida, de cuántas cosas tengas que estar controlando en tu vida.Y como la vida no es sencilla y no estamos en un paraíso zen, una de las estrategias más efectivas para eliminar un hábito insano es tratar de eliminar todas las tentaciones posibles

Es decir, es más fácil que tengas éxito en tu propósito de dejar de fumar si no tienes tabaco.

Si estás rodeado de personas fumadoras, tendrás que planear qué vas a hacer cuando estés con ellas. Si son amigos o familiares puedes pedirles que eviten fumar delante de ti o como mínimo que no te inviten a fumar y que te apoyen en tu propósito. Si son compañeros de trabajo que fuman durante los descansos del trabajo, quizá durante un tiempo, deberás hacer el descanso con otros compañeros que no fumen o no acompañarlos cuando salen a fumar, aunque te sientas un poco sola.

Hazte una lista de todas aquellas situaciones en las que el tabaco te llama más fuertemente y planifica alternativas a esas situaciones. Piénsalo ya, no esperes al momento, porque probablemente caigas en la tentación si la tienes a mano. 

Por ejemplo, el tabaco suele estar asociado al café. Puedes sustituir el café por un té o  por un caramelo sin azúcar con sabor a café

Busca alternativas a esas situaciones. Rompe con las costumbres.

3º Prémiate.

Cada vez que estés en una de esas situaciones en las que el tabaco te llama muchísimo y no cedes a la tentación, prémiate.  

Hazte un elogio aunque sea en silencio. Algo así como “Bien hecho. Tú lo vales”

También puedes conseguir un montón de monedas y preparar un tarro de cristal (que veas su interior) para poner monedas con el valor de cada cigarrillo que no te fumes. Y gasta ese dinero contigo misma. Un masaje, una sesión de manicura, un buen libro, algo de ropa. Lo que te guste.

No esperes mucho  en gastar el dinero. Las recompensas lejanas en el tiempo no son tan poderosas,

4º Castígate 

Son muy motivadores los premios, pero también lo son los castigos. Cuántas cosas no hacemos para evitar las consecuencias. A mi, unas cuantas multas me quitaron la afición a aparcar en segunda fila.

Decide qué consecuencias negativas inmediatas te vas a autoimponer si caes en la tentación..

Puede ser, que ese dinerito que tenías guardado para gastarlo en ti misma, directamente lo tires a la basura.

Tiene que ser algo que te duela. No vale dárselo a los pobres, porque al final, eso haría que te sintieras bien, como una buena persona.

5º. Busca un cómplice.

Puede ser un compañero de viaje, alguien que quiera emprender este camino  a la salud contigo, que a la vez te sirva de apoyo y de policía,  que se encargue de verificar que te castigas cuando lo tienes que hacer.

Si no encuentras compañero de viaje, seguro que encuentras policías. A la gente le gusta el poder. Si les permites tirar tu dinero a la basura o quedárselo para ellos mismos, vas a encontrar un montón de voluntarios y voluntarias que te ayuden.

6º Ni te martirices, ni te malcries.

Ten en cuenta que el malestar que sufrirás al dejar el tabaco va a ir disminuyendo con el tiempo  y un día podrás decir ya casi no echo de menos el tabaco, pero en ese transcurso de tiempo puede que tu vida personal se complique y tengas recaídas. No te castigues demasiado, pero tampoco caigas en el victimismo y la autocompasión. Date un tiempo,ponte una fecha breve y empieza otra vez.

7º Quien mucho abarca, poco aprieta.

Si decides dejar de fumar, eliminando de golpe el tabaco, como yo te propongo en este post. Probablemente te encuentres comiendo más de lo habitual o que te llamen más los dulces o las comidas “no muy sanas”. O quizá te encuentres consumiendo más alcohol de lo que lo hacías habitualmente. 

Necesitamos placer para vivir, y si eliminas uno de los placeres que te ayudaban a disminuir el estrés y la ansiedad del día a día, tu cuerpo te va a pedir otros placeres. 

Es totalmente normal. Pero no queremos ir de Guatemala a Guatepeor.

Como con el tabaco. Si no lo tienes disponible, más difícil será que caigas.. No te veo yo sentada en el sofá relamiendo un bote de espárragos en conserva o cogiendo el puntito con agua con gas.

Pero no decidas dejar de fumar y adelgazar a la vez, a no ser que tengas superpoderes.

8º Mímate un poco cada día.

Necesitamos pequeños placeres para vivir, independientemente del premio que te dés por superar las situaciones difíciles. Dedícate un poco de tiempo a ti cada día.  Diez minutos de tu música favorita.  una ducha con un gel que huele genial, un café con una amiga o una simple llamada de teléfono, un encuentro íntimo con velas, un rato de juego con tu mascota. etc

9º Oxigénate.

Un poco de tiempo al aire libre, un poco de ejercicio físico o danza. Haz ejercicios de respiración.  Desatasca tus pulmones y recupera tu bulbo olfativo.  Aprovecha para oler.

10º Agradece la oportunidad que tienes de dejar de fumar y sentir más la vida.

Y cómo no. Aquí estoy para acompañarte si así lo necesitas.

 

Y como de costumbre te dejo algún artículo científico que apoya lo que comparto contigo.

Olfaction as a marker for depression. Ilona Croy y Tomas Hummel en Journal of Neurology, vol. 264, págs. 631-638, 2017.

Sad man’s nose: Emotion induction and olfactory perception. E. L. R. Flohr et al. en Emotion, vol. 17, n.o 2, págs. 369-378, 2017.

 

La imagen la podéis encontrar en www.freepik.es/fotos/tristeza

MENOPAUSIA. CON PROTEÍNAS Y A LO LOCO

MENOPAUSIA. CON PROTEÍNAS Y A LO LOCO

¿Por qué las proteínas son tan importantes en la dieta de las mujeres durante la menopausia? ¿Cuántas proteínas son necesarias para la mujer? ¿Qué alimentos contienen proteínas? ¿Qué alimentos son los mejores para obtener las proteínas? ¿Cómo se cuántas proteínas debo comer? ¿Qué pasa si me paso de proteína? ¿Son perjudiciales para el riñón? ¿Pueden acidificar la sangre? ¿Quieres saber más? SIGUE LEYENDO.

Este es el tercer  post dedicado a la alimentación durante la menopausia.

El primero trataba de explicar cómo influía la menopausia en el aumento de peso de las mujeres.  El segundo daba las líneas generales de cómo debía ser la alimentación durante la menopausia. Hoy   centraremos en el macronutriente que más debemos de cuidar desde esta etapa de la vida en adelante: LAS PROTEÍNAS

Recordaros primero de forma muy esquemática los principales puntos desarrollados en los posts anteriores.

1 El cuerpo es un engranaje de órganos y funciones que trabajan coordinadamente.

2 Cuando hay un desequilibrio en un órgano o función se desequilibra en mayor o menor medida el resto del cuerpo

  1. La bajada de hormonas sexuales femeninas no actúa únicamente sobre los órganos y funciones propias de la mujer
  2. La respuesta de las células a las órdenes de la insulina se ve afectada negativamente por la bajada de las hormonas sexuales femeninas
  3. La insulina es la hormona encargada de

–  Llevar a las células la fuente de energía que necesitan  (glucosa)

–  Llevar a las células los aminoácidos que necesitan para construir nuestras propias proteínas

– Y de eliminar el exceso de glucosa (azúcar)  de la sangre almacenándolo.

– En un almacén temporal (hígado y músculos) en forma de glucógeno

– En un almacén a largo plazo en forma de grasa.

  1. Las principales consecuencias de que las células no reciban la energía que necesitan

– cansancio

– hambre

– aumento de peso

  1. Consecuencia secundaria debido al aumento de la grasa corporal

– Las células grasas liberan citoquinas proinflamatorias que van a provocar inflamación crónica de bajo grado.  Malestar generalizado. Envejecimiento acelerado. Enfermedades relacionadas con el envejecimiento

  1. Consecuencias de que no lleguen bastantes aminoácidos a las células. Degeneración celular, envejecimiento acelerado, enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
  2. Parte de la solución: Cuidar la alimentación.

9.1. Controlar las calorías.

– Aunque las calorías cuentan. No pueden considerarse un valor absoluto. Cada persona aprovecha las calorías según sus características personales.

9.2. Elegir los alimentos que más nos nutran.

  1. a) Elegir bien las grasas y limitarlas, pero nunca dejar de tomar grasas porque son fundamentales para muchos órganos y funciones de nuestro organismo como la formación de hormonas y la protección de las células nerviosas.
  2. b) Disminuir los carbohidratos y elegir preferiblemente aquellos que sean de absorción lenta, que suelen ser los que contienen además mucha fibra y proteínas.

-Los alimentos que contienen carbohidratos son los que provienen de la tierra. La leche, los huevos y la miel son  alimentos de origen animal que también contienen carbohidratos.

  1. c) Aumentar el consumo de proteínas para compensar la resistencia a la insulina y la disminución de la capacidad de asimilación y absorción de las mismas que nos viene con la edad.

– Las proteínas son esenciales para todos los órganos y funciones de nuestro cuerpo

– Las proteínas se encuentran prácticamente en todos los alimentos, pero en mucha mayor cantidad en los alimentos de origen animal, aunque estos van acompañados de grasas no muy saludables.

9.3. Ante alimentos de similares propiedades nutricionales elegir aquellos que más volumen tienen porque nos ayudarán a mantener mejor el hambre a raya, son beneficiosos para nuestra flora intestinal y facilitan el tránsito (vamos mejor al baño)

9.4. Averiguar por medio de una analítica si estamos faltos de vitaminas y minerales para suplementarnos.

9.5. Aumentar el consumo de agua de forma consciente ya que durante la menopausia sufrimos una deshidratación natural.

9.6. Comer los alimentos más naturales posibles. Los alimentos procesados por la industria suelen llevar estabilizantes, emulsionantes, conservantes, exceso de sal, etc.  que no son muy amigables con nuestra flora intestinal

  1. En todas las dietas se pierde masa muscular, a no ser que se vean acompañadas de ejercicio físico de fuerza.

-La masa muscular es  fundamental  especialmente en esta época de nuestra vida, porque es protectora y estimuladora hueso.  Sabemos que por la bajada de las hormonas sexuales femeninas se va a dar una pérdida brusca de masa ósea

– Si hay algún problema de salud que requiera una bajada de peso urgente, acudir a un especialista a que determine la dieta.

– Las dietas que no se adaptan a nuestro estilo de vida pueden tener resultados satisfactorios a corto plazo pero no así a largo plazo.

– La forma más efectiva es ir introduciendo pequeños cambios en nuestra alimentación, de forma que no nos exijan un tremendo esfuerzo, que puedan quedarse con nosotros y nos impulsen a introducir cambios nuevos en este y en otros aspectos que nos lleven a vivir como las personas saludables que queremos ser.

 

LAS PROTEÍNAS

Tras este resumen creo que es necesario explicar con más detalle qué son las proteínas y la importancia que tienen las proteínas en nuestra alimentación, y más aún durante la menopausia

Alrededor de las proteínas hay mucha desinformación y mucha polémica sobre todo a raíz de la moda de determinadas dietas muy altas en proteínas,  y muy bajas en hidratos de carbono cada una con sus características diferenciales, como pueden ser la dieta Atkins y la Ducan.

Con la proteína pasa como con caso todo en la vida, en la dosis está el veneno, hasta con el agua. ¿Sabías que podías morir por ingerir una cantidad excesiva de agua? A este fenómeno se llama hiponatremia.

La proteína es la segunda sustancia más abundante en el cuerpo humano, después del agua.

La proteína tiene numerosas funciones entre ellas

  • Estructurales como las que conforman las uñas, el cabello, la piel, etc
  • Transporte llevan moléculas de un sitio a otro de nuestro organismo.
  • Contracción. Intervienen en la contracción de las células musculares. No olvidemos que nuestro corazón es un músculo
  • Enzimáticas. Como las enzimas digestivas que nos permiten aprovechar los nutrientes de los alimentos.
  • Inmunológicas
  • Energéticas. Se pueden convertir en glucosa en el hígado.

Las proteínas están compuestas por partes más pequeñas que llamamos péptidos y esos péptidos a la vez se dividen en unidades más pequeñas llamados aminoácidos.

Los aminoácidos los podemos clasificar en dos tipos:

  • Son los que nuestro cuerpo no puede sintetizar y por lo tanto es necesario obtenerlos a partir de la alimentación.
  • No esenciales. Nuestro cuerpo los puede crear.

Cuando hablamos coloquialmente de proteínas tendemos a pensar exclusivamente en las proteínas  que obtenemos de los alimentos de origen animal, carne, pescado, huevos, lácteos, pero las proteínas se encuentran en mayor o menor medida en casi todos los alimentos que  tomamos a excepción de aquellos que son grasa pura como los aceites, mantequillas, etc.

Y al igual que comentamos con las grasas es preferible elegir las proteínas de origen vegetal.  Las razones son las mismas que con las grasas.  Los tóxicos que el organismo no puede eliminar como antibióticos y hormonas de crecimiento que se les suministran a los animales, así sustancias de deshecho natural, son acumulados por el organismo de estos, en las grasas y en sus músculos. Y pasan a nuestro organismo al consumirlos.

Pasa igual con los pescados. Los criados en piscifactorías suelen ser tratados también con medicaciones  y alimentados a veces con piensos que  sería como nuestra comida industrial.  De los pescados salvajes, aquellos que son grandes y viven mucho tiempo acumulan en su organismo metales pesados que no son beneficiosos tampoco para nosotros.

Pero con la proteína procedente de los productos de la tierra, tampoco estamos libres de tóxicos. ¿Verdad?  Los pesticidas que se usan en los campos, los fertilizantes químicos, las aguas con las que a veces son regados esos campos, la agricultura intensiva que empobrece los campos de cultivo, etc. no nos lo pone tampoco muy fácil.

Además hay un problema añadido,  los alimentos de origen vegetal tienen una menor densidad proteica. Es decir, ante la misma cantidad en peso de un alimento de origen vegetal y uno de origen animal, hay más proteína pura en el de origen animal

Los alimentos más ricos en proteínas del mundo vegetal, son las legumbres, y la estrella, la soja y son alimentos que nos suelen provocar bastantes problemas gaseosos, ruidosos y olorosos en el mejor de los casos y dolorosos e insoportables para otros. Es decir son de difícil digestión y la proteína que contiene no se asimila tan bien como la de origen animal.

Son alimentos que si no consumimos habitualmente deberemos ir introduciendo poco a poco para ir acostumbrando a nuestra flora intestinal. Además aprender a cocinarlos adecuadamente es fundamental para  aprovechar sus beneficios, como hacer un remojado previo de unas 12 horas y desechar el agua de remojo y hacer una doble cocción: Una primera de 5 minutos, desechar el agua y realizar la segunda cocción definitiva.

En cuanto a dar preferencia a las proteínas de origen vegetal. No se trata de una moda. No estoy hablando de llevar una dieta vegetariana o vegana estricta. Aunque si es esa vuestra opción de vida, y estáis informados y planificáis vuestra dieta  correctamente, no hay ningún problema en que adoptéis esta dieta.  Vais a poder obtener todos los nutrientes q necesitáis con una dieta vegana o vegetariana, bien planificada.

Estoy hablando de  la dieta mediterránea de nuestros abuelos que ha demostrado ser la mejor para la prevención de enfermedades cardiovasculares y en un estudio reciente para la prevención del cáncer de mama. Enfermedad que nos toca de cerca.

¿EN QUÉ CONSISTE LA DIETA MEDITERRÁNEA TRADICIONAL?

Es una alimentación basada principalmente en productos de la tierra, rica en verduras y fruta. Con consumo limitado de carne, sobre todo carne procedente de grandes animales. Como máximo, pollo y conejo de los que criaban en sus casas. Los animales grandes como cerdos o corderos, se sacrificaban ya de adultos y quizá una vez al año.  Sí que tomaban leche y sus derivados pero solía ser de cabra, o de vaca, si había por la zona alguna vaquería. La pesca era en pequeños barcos y el tipo de pescado que solía traer no eran grandes emperadores o atunes, era pescado pequeño de costa. La carne roja de grandes animales como vacas o toros era muy poco común en la dieta mediterránea tradicional. Los panes se hacían en casa, con harinas no muy refinadas, y con largas fermentaciones. Y la grasa principal que se consumía era el aceite de oliva, aunque sus comidas nadaban en aceite.

Por supuesto, no había ultraprocesados y algo fundamental, la vida de la mayor parte de las personas demandaba un gran esfuerzo físico y un mayor contacto con la naturaleza.  Aspectos imprescindibles que deberemos añadir a nuestra dieta.

En cuanto a la cantidad de proteína en la dieta habréis oído mucha información contradictoria. Habréis oído que la OMS recomienda 0.8g de proteína pura por kg de peso de la persona. Eso es cierto, pero se trata de la proteína mínima para que nuestro organismo tenga lo básico. Vamos, la compararía con el sueldo mínimo interprofesional que por ley se garantiza y q no te da para mucho.

Pues lo mismo pasa con esa cifra que da la OMS. La proteína debería estar siempre en un rango mayor que este, dependiendo de la edad y condiciones de salud de las personas.

Las épocas de la vida cuando más necesitamos de proteína son; la niñez y juventud, porque estamos creando nuestro cuerpo, por la misma razón durante el embarazo  y  en la mujer a partir de la menopausia, para compensar los déficits que nos van a provocar la bajada de las hormonas sexuales femeninas. Necesitamos más proteína, porque tenemos más que restaurar en nuestro cuerpo  y menos habilidad para aprovechar la que obtenemos de los alimentos que ingerimos. Cuanto mayores nos hacemos (tanto hombres como mujeres) más proteína necesitamos.

Uno de los temas que ya he tratado en el post “Menopausia, cuando andar no es suficiente” fue como con la menopausia se da una fuerte pérdida de masa ósea llevando a la mayoría de las mujeres a sufrir de osteopenia  y a un  tercio de nosotras de osteoporosis, con todo el riesgo para nuestro bienestar conlleva, dolores, fracturas, dependencia. Para este problema y para otros necesitamos aumentar la cantidad de proteínas en la dieta.  No vale que aumentemos la ingesta de calcio, si no hay suficientes proteínas que permitan fijar ese calcio a los huesos.

Así pues. A partir de la menopausia la cantidad de proteína que se recomienda es de 1.5 gramos por kilogramos de peso corporal

Proteína que se necesita = 1.5  X kilos de la persona

Por ejemplo. Una persona que pesa 70 kg necesitará  105 gramos de proteínas puras.

Y la mejor manera de consumirlas era repartiéndolas en partes iguales en las distintas comidas que hacíamos en el día. Que serán de forma ideal 2 o 3, no, 5 o 6.  Así  si dividimos 105 entre las tres comida obtenemos: 35 g de proteína pura por comida.

Pero si subimos la proteína, subiremos a su vez calorías, y estas,  al final de la ecuación de todo lo que pasa por nuestro organismo, SÍ QUE CUENTAN, deberemos vigilar las grasas, sobre todo aquellas escondidas en los alimentos y reducir los hidratos de carbono.

Una dieta que contenga las proteínas suficientes para nuestras necesidades nos va a traer ciertas ventajas adicionales:

  • Tienen un alto poder saciante y ayudan a controlar el hambre
  • Mejoran nuestros valores de azúcar en sangre y triglicéridos
  • Mejoran la sensibilidad a la insulina
  • Minimizan la pérdida de masa muscular
  • Aumenta el efecto termogénico. Es decir, las calorías que el cuerpo tiene que utilizar para poder realizar la digestión de los alimentos.

Y si habéis oído que las proteínas dañan el riñón. Esto es verdad, pero como os he dicho anteriormente, como en el caso del agua, el veneno está en la dosis. Y las proteínas empiezan a ser tóxicas a partir de 5g de proteína pura por kg de peso de la persona. Tóxicas, porque llega un punto en que el cuerpo ya no es capaz de eliminar todo el amoniaco que se genera al utilizar los aminoácidos.

Por ejemplo. En mi caso que peso 75 kg debería tomar 375g de proteína pura al día. Y eso traducido por ejemplo a carne de pollo. Debería comer en un día 1700 gramos de pechuga de pollo. O un pollo entero de más de 2 kg, porque tengo que descontar los huesos. Y si esto lo traducimos en proteína vegetal serían 15 botes de garbanzos diarios. Una verdadera exageración.

Sin embargo lo que si daña el riñón son enfermedades como la diabetes y la hipertensión, enfermedades que suelen estar causadas principalmente por un elevado consumo de carbohidratos de absorción rápida, como panes, dulces, arroz blanco, espaguetis, patatas, etc.

Otro de los mitos relacionados con las proteínas es que pueden acidificar la sangre. Si esto ocurriera estaríamos en peligro de muerte inminente. El ph de la sangre se mantiene constante en un rango estrecho de 7.35 y 7.45 gracias a la acción de los riñones, los pulmones y unos mecanismos llamados buffer.

Con lo cual. Sería una tontería pasarse de proteínas. Ya que a diferencia de la glucosa,  una vez el cuerpo ha tomado las que necesita, no se pueden almacenar como proteínas o aminoácidos para ser utilizadas posteriormente. Y a nivel práctico, se encuentran en los alimentos más caros de la lista de la compra. ¿Para qué comprar más de la necesaria? Más vale invertir el dinero en comida de calidad que en cantidad.

Pero por costumbre, nuestra alimentación no suele ser muy alta en proteínas, al menos no en los desayunos. Y podemos encontrar dificultades en pensar qué es lo que vamos a comer.

Para ayudaros en esta misión, os doy un atajo para que calculéis de forma sencilla las proteínas de los alimentos y os paso una lista con los alimentos de origen vegetal más ricos en proteínas.

Los alimentos siempre son en crudo (a no ser que indique lo contrario) y en la cantidad de 100 gramos de alimento.

CARNES

Para la carne en general, incluyendo la que viene de las aves, vamos a dar un valor medio de 21 g de proteína pura por cada 100 gramos de carne CRUDA, sin hueso.

Normalmente, la carne más jugosa y tierna es la que está infiltrada con grasa.  Lamentablemente, esta es la que menos proteínas tiene y también la que menos nos conviene, porque las grasas es el macronutriente que más calorías nos proporciona, y las grasas animales no son las menos recomendables.

PESCADOS

En crudo y sin espinas.  100 gramos de pescado  le daremos  pondremos como media    19 gramos de proteína pura.

Recordaros que a la hora de elegir el pescado, es mejor que tomemos pescados pequeños que han acumulado menos metales pesados en su organismo, y que la grasa de los pescados es  beneficiosa .

HUEVOS.

Un huevo grande X L  contiene  una media de 6 gramos de proteína por huevo.  Y prácticamente toda esa proteína se encuentra en la clara del huevo.  Pero la yema es muy interesante a nivel nutricional.

LECHE

Leche de vaca entera.  100 gramos contienen 3 g de proteína pura. Un vaso de leche suelen ser 200 gramos tendrá por tanto 6 gramos de proteína pura.

Un apunte sobre los productos derivados de la leche desnatados o semidesnatados.

Son más pobres nutricionalmente hablando. Además, a nivel de saciedad, no nos van a eliminar el hambre como sus versiones enteras.

SOJA

  • Texturizada                 47 g de proteína
  • Tofu                                8 g
  • Grano amarillo          36 g
  • Grano verde               13 g
  • Tempeh                     19 g

LENTEJAS                                       26 g

HABAS                                                26 g

JUDIAS BLANCAS                       24 g

JUDIAS MUNGO                             24g

ALUBIAS ROJAS                           23 g

JUDIAS PINTAS                             21 g

AZUQUIS                                            20 g

GARBANZOS                                   19 g

GUISANTES                                        8 g

NUECES                                              24 g

ALMENDRAS                                     22 g

PISTACHOS                                       21 g

AVELLANAS                                       15 g

CACAHUETES                                   26 g

TRIGO

  • Harina integral de grano entero 14 g
  • Seitan ( gluten) 75 g
  • Pan blanco 10 g
  • Sarraceno 12 g

AVENA                                                17 g

MAIZ                                                    9 g

ARROZ

  • Integral                 7 g
  • Blanco                   6 g

QUINOA                                             14 g

 

Valores extraídos de nutritiondata.self.com

Cómo siempre os dejo algunos artículos científicos en los que me he guiado para escribir el post.

Con cariño.

     

     

     

    Carmen Martínez

    ALIMENTACIÓN EN LA MENOPAUSIA

    ALIMENTACIÓN EN LA MENOPAUSIA

    En este artículo recordaré por qué durante la menopausia es normal ganar un poco de peso. Comentaré  brevemente los peligros del exceso de grasa corporal. Veremos como la resistencia a la insulina también influye en que seamos menos eficientes con la absorción y reutilización de las proteínas. Y cómo estas son fundamentales para la reconstrucción celular y para el fortalecimiento del sistema inmunitario

    Por si es el primer post  mío que cae en tus manos, o en tus oídos, aclarar soy incorrecta hablando y que me refiero a la menopausia no sólo como a la fecha en que la mujer deja de menstruar definitivamente, sino a los años anteriores y posteriores a esta donde la disminución de las hormonas sexuales femeninas producen cambios rápidos en el cuerpo de las mujeres y síntomas más o menos molestos.

    Sin más preámbulos empecemos.

    El cuerpo humano es un complejo mecanismo de relojería cuyos engranajes están todos conectados de alguna manera.  No hay célula, órgano, ni función en el cuerpo que esté totalmente aislada de las demás  y cuando hay una parte que se desequilibra produce un desequilibrio en mayor o menor medida en los resto del cuerpo.

    Y las hormonas, de las que vamos a hablar mucho,  son los mensajeros químicos que junto al sistema nervioso permiten la comunicación   entre los distintos órganos del cuerpo, llevando órdenes de acción o inhibición de forma que todos se coordinen

    Siguiendo esta lógica, las hormonas sexuales femeninas tienen influencia no sólo en las características sexuales y funciones propias de la mujer, sino que influyen  más o menos directamente en el resto del organismo.

    Algunos de los órganos y funciones afectadas por la disminución de las hormonas sexuales femeninas, volverán a recuperar el equilibrio de forma natural, sin que hagamos mucho de nuestra parte. Otros por el contrario necesitarán que hagamos cambios sustanciales en nuestro estilo de vida para poder compensarlos y que no se conviertan en un problema.

    Uno de los aspectos más fundamentales que debemos cuidar es la alimentación.

    En  mi post; ¿Por  qué  engordamos durante la menopausia? ,os expliqué que la bajada de estrógenos (hormona sexual femenina) influía en que nuestras células no hicieran mucho caso a la insulina. (Hormona que se encarga principalmente del control del azúcar en la sangre para que a las células les llegue la energía que necesitan para realizar sus funciones).  Esta resistencia a las órdenes de la insulina tiene como consecuencia que tengamos células con falta de energía, cansadas y hambrientas y un exceso de grasa corporal. Porque la fuente de energía principal en el organismo es la glucosa, lo que llamamos azúcar en sangre, que aunque nos es fundamental, es toxica y cuando hay demasiada nos hace daño. Por eso el exceso tiene que almacenarse rápidamente en forma de grasa.

    Así que tenemos ya 3 consecuencias de la resistencia a la insulina

    • Falta de energía
    • Hambre
    • Acumulación de grasa corporal.

    Os hablé de una  4 consecuencia

    • Al cargarse de excesiva grasa, las células grasas, los adipocitos empiezan a quejarse segregando unas sustancias que conocemos como citoquinas pro inflamatorias que ponen a nuestro cuerpo en alarma (peligro). Cómo si estuvierais pasando una infección constante.  Y ante toda señal de peligro, nuestro organismo se pone en modo defensa, suprimiendo o minimizando funciones que no considera esenciales para este momento. Podéis leer más sobre los efectos del estrés en nuestro organismo en mi post:” Menopausia, estrés y el entrenamiento del corazón”

    En consecuencia, vamos a perder los efectos beneficiosos que tiene el almacenar una cierta cantidad de grasa para pasar a la cara oscura del tejido adiposo que va a acelerar los procesos de envejecimiento y las enfermedades relacionadas con él (enfermedad cardiovascular, grasa en el hígado, osteoartritis, apnea del sueño, hipercolesterolemia, cánceres y depresión. Sí depresión, porque una sensación de estrés constante, de cansancio constante,  de malestar constante, aunque sea de bajo grado, nos hace sentirnos impotentes y tener menos resistencia ante los problemas reales de la vida)

    Además, el exceso de grasa va a provocar una masculinización de la mujer, porque es en el tejido adiposo donde se forma y se libera la testosterona  (hormona principalmente masculina), que previamente a la menopausia era controlada por los estrógenos, pero que con la bajada de estos, es la responsable del cambio en la distribución de la grasa y  que se nos ponga tipo pollo (como en tono de broma comenté en el post; Menopausia ¿en qué se parece una mujer a una ballena?.  Y a más grasa, más testosterona, que significa, pérdida de cabello, aparición de vello facial, mayor irritabilidad, etc. La pena es que ese aumento de la testosterona no venga acompañado de un aumento del deseo sexual.

    Otra de las funciones que tiene la insulina es que facilita el transporte de aminoácidos  a las células  para que estas los utilicen y formen las proteínas de nuestro cuerpo.   Estos aminoácidos los hemos conseguido en su mayor parte de los alimentos que consumimos.  Y para que lo entendáis mejor, las proteínas serían como los ladrillos que constituyen nuestro cuerpo, y los aminoácidos serían como la tierra, la arcilla con la que se hacen esos ladrillos.  Y para reconstruir, regenerar o curar cualquier parte de nuestro cuerpo SON IMPRESCINDIBLES LAS PROTEÍNAS. Pero, como ya sabéis nuestras células han dejado de obedecer en gran medida a la insulina, con lo que tampoco van a estar receptivas a esos aminoácidos que les hace llegar, acelerándose los procesos de degeneración celular (envejecimiento)

    Y la pregunta que me podéis hacer ¿Qué podemos hacer para evitar estas consecuencias que nos trae la menopausia?

    La respuesta a estas consecuencias y a todas las que la menopausia nos trae, va a ser siempre la misma. ¡CUIDATE! Más que nunca es hora de ocuparse de ti misma,  sobre todo si no lo has hecho hasta ahora.  Haz ejercicio, cuida tu alimentación, cuida tus relaciones familiares, sociales.  Controla tu estrés. Y céntrate en lo mucho que tienes que aportar a la vida.

    Y ahora manos a la obra. A lo que íbamos hoy

    ¿CÓMO DEBERÍA DE SER LA ALIMENTACIÓN DURANTE LA MENOPAUSIA?

    Deberemos adaptar lo que comemos a nuestra nueva situación.

    1. Si hemos engordado o ya estábamos gorditas, reducir la cantidad de calorías que tomábamos.
    2. Priorizar los alimentos que más nos alimenten.
    3. Asegurarnos que consumimos la proteína suficiente.
    4. Ante alimentos que sean similares en nutrientes y calorías, elegir los que mayor volumen tengan.
    5. Beber más. Porque aunque no lo he comentado durante la menopausia  vamos a deshidratarnos más de lo normal y vamos notar menos la sensación de sed.
      1. De 2 a 2.7 litros de agua por día.

    Me voy a detener en explicar algunos de los puntos que acabo de exponer

    1. LAS CALORIAS

    Las calorías son la forma que tenemos de medir la energía que nos dan los alimentos. No todos los alimentos nos dan la misma energía. Como la leña que echamos en la chimenea, una se quema como papel y casi no nos calienta y otra dura y permanece y da mucho calor.

    Los alimentos que más calorías nos dan son los que son altos en grasas.

    Por ejemplo una cucharada de aceite de oliva que pesará unos 15 gramos tiene 135 calorías.  Y 15 g de pan blanco  tienen  69 calorías. Pero normalmente no nos conformaremos con 15 g de pan que no llega a ser una rebanada.

    ¿Cómo sabemos el número de calorías que necesitamos?

    Hay varias fórmulas para calcular las calorías que  necesitamos, que tienen en cuenta, peso, altura, edad, sexo y actividad física, como la de Harris Benedict.

    Y pueden servir para tener una idea para empezar, pero cada cuerpo es distinto y la forma en que cada persona aprovecha las calorías es distinta y depende de muchos factores como por ejemplo.

    • La masa muscular que tienes. Pues el músculo consume más energía que las grasas. Y la masa muscular que tienes depende a su vez de otros factores como puede ser la genética, la actividad física que has tenido en tu vida, las enfermedades que has sufrido o sufres. las dietas que has hecho anteriormente pues cada vez que hacemos dieta perdemos parte del músculo, sobre todo si no las hemos acompañado del ejercicio adecuado,
    • El nivel de estrés o de problemas que tengas en tu vida, o que hayas tenido que nos sólo te van a dejar una vulnerabilidad emocional, sino que va a hacer que tu cuerpo no funcione como toca.
    • Qué tal has comido en el pasado. Si has comido mucha comida de la que llamamos basura, o has tenido una alimentación más saludable. Esto con otros factores como medicaciones, tóxicos como las bebidas con alcohol, etc. nos ha alterado nuestra flora intestinal que son unas bacterias, muy simpáticas, que viven en nuestro organismo y que nos ayudan a digerir los alimentos y sacar los nutrientes que contienen.
    • La hora del día en que comes. Ya sabes el dicho de desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo.

    Así que puedes calcular las calorías que necesitas o más práctico, ir mirando tus raciones, ir reduciéndolas POCO A POCO hasta que la báscula te diga que  ya empiezas a consumir menos de lo que gastas y por tanto a adelgazar.

    Ojo. NADA DE HACERLO A LO LOCO.

    Si te pasas reduciendo probablemente adelgaces, pero existen muchos más inconvenientes que beneficios haciendo burradas. Dietas muy restrictivas pueden acelerar la pérdida de masa ósea que ya es muy problemática de forma natural durante la menopausia.

    1. PRIORIZAR LOS ALIMENTOS QUE MÁS NOS ALIMENTEN.

    Para que nuestro organismo funcione correctamente necesitamos nutrientes. Es decir aquello a lo que nos referimos cuando decimos esto tiene mucho alimento.

    Los nutrientes los clasificamos en dos tipos.

    • Macro significa grande. Es decir son nutrientes grandes y los podemos pesar en gramos, y de los que necesitamos grandes cantidades.
    • Micro significa pequeño. Y son aquellos nutrientes de los que necesitamos pocas cantidades, y por eso los medimos con microgramos, o nanogramos. Como son las vitaminas y los minerales.

    Las necesidades de micronutrientes suelen estar cubiertas con una dieta  saludable y variada.

    No obstante  se ha visto que en la premenopausia muchas mujeres pueden estar muy bajas de hierro, porque las reglas suelen ser muy abundantes. Y la vitamina D está muy disminuida en casi todas las mujeres menopaúsicas.  Por lo que hacerse una analítica donde se miren también como vamos de vitaminas y minerales no es mala idea por si necesitamos suplementación.

    Pero cuando vayamos a planear nuestros menús,  nos fijaremos principalmente en los macronutrientes.

    Los macroutrientes son de tres tipos

    • Grasas
    • Hidratos de carbono
    • Proteínas.

    A continuación os dejo dos ejemplos de alimentos que contienen estos tres macronutrientes.

    Valor nutricional de lss lentejas
    Valor nutricional de las patatas

    La fibra no se cuenta como nutriente porque no la absorbemos y la expulsamos, pero sí que tiene una función muy importante a la hora de la asimilación de los hidratos de carbono o carbohidratos (que quiere decir lo mismo)y de la regulación del tránsito intestinal.

     

    • LAS GRASAS.

    Podréis preguntar ¿Cómo que tenemos que tomar grasas si lo que queremos es eliminar grasa? Además  os he dicho que debemos controlar las calorías que tomamos y las grasas son uno de los alimentos que más calorías nos proporcionan.

    Pues porque son imprescindibles para muchos de los procesos que se dan en nuestro cuerpo, como la creación de hormonas, o la protección de los nuestras células nerviosas que son las que componen principalmente nuestro cerebro y nuestro corazón. Y no, no nos valen para ello las que tenemos acumuladas en nuestro organismo.

    Lo que sí que debemos saber elegir, porque no son todas igual de beneficiosas.  Como regla general las grasas de origen vegetal son mejores que las de origen animal.  Porque la grasa que se acumula en el cuerpo  de los animales, no va limpia, normalmente va con muchos tóxicos que no se han podido eliminar y que el cuerpo guarda ahí para que no nos dañen. Así que lo de las tostadas con manteca colorá o las lonchas de panceta a la barbacoa, mejor una vez a las mil. Opta por piezas de carne que tengan la menor grasa posible.

    No obstante la grasa de algunos pescados es muy recomendable, sobre todo si son pescados salvajes.

    Puedes usar 2 o 3 cucharadas aceite de oliva por persona y día para cocinar y aliñar tus ensaladas  y comer algunos frutos secos.

    Pero si te da la sensación de que no comes grandes cantidades de comida y no pierdes peso es posible que te estés pasando con las grasas.

    Cómo habéis visto en los ejemplos de alimentos que os he puesto anteriormente, hay grasa en alimentos que no pensaríais que la llevan.

     

    2.2 LOS HIDRATOS DE CARBONO (o carbohidratos)

    Los hidratos de carbono es el macronutriente cuya función más importante es la de proporcionar energía al cuerpo, aunque no es su única función. Por tanto, los necesitamos.

    Como regla general los alimentos que más carbohidratos contienen son los que provienen del mundo vegetal. De los alimentos que provienen de los animales los encontramos, en la leche y en los huevos.

    Los carbohidratos los podemos clasificar como de absorción rápida o lenta.  Los de absorción lenta generalmente van acompañados de mucha fibra y de proteínas y su digestión es lenta.  Los de absorción rápida suelen venir de alimentos a los que se les ha eliminado la fibra, y  de los que llamamos refinados como la harina blanca, el azúcar, el arroz blanco, etc.

    También el tipo de cocción que se le den a los alimentos influirá en cómo de rápido se absorban los nutrientes que contienen.  Cuanto más se hayan cocinado más rápido se digerirán esos nutrientes.

    Cuando comemos un alimento que contiene carbohidratos, estos, a través del  proceso de la digestión se convierten en distintos tipos de azúcares. Esos azúcares pasarán a la sangre de forma más o menos rápida según lo que le haya costado a nuestro sistema digestivo trocearlos y manipularlos hasta convertirlos en azúcares que puedan pasar la barrera intestinal  y llegar al torrente sanguíneo.    Una vez ya en la sangre la insulina se encargará de llevarlos hasta las células para que estas lo utilicen como energía, y de almacenar algunos como glucógeno en el hígado  y en los músculos, para que si en algún momento nos falta energía, tenerlos, por decirlo de alguna forma, a mano. Aunque la capacidad de estos almacenes es muy limitada.

    Y si hay un exceso, los acumulará en forma de grasa, por dos razones principales, la primera por si hubiera periodos de verdadera escasez y la segunda porque son tóxicos para nuestro organismo y no pueden ir alegremente por el torrente sanguíneo en cantidades elevadas.

    Por ello cuando queremos perder peso una buena estrategia es reducir los carbohidratos que tomamos y elegir aquellos cuya absorción sea más lenta. Porque si entran muy rápidamente al organismo o en cantidades excesivas se va a liberar mucha insulina por parte del páncreas  que es el órgano encargado de fabricarla y un exceso de insulina hace que se intente eliminar más rápidamente ese azúcar peligroso de la sangre convirtiéndolo  casi directamente en grasa. Y si esta situación se repite, podemos agotar a nuestro páncreas que empezará a segregar menos insulina, provocando la enfermedad de la diabetes de tipo 2. A la vez que nuestras células empezarán por puro hartazgo a responder peor a la insulina.

    En los ejemplos de alimentos que os he puesto anteriormente y sabiendo lo que sabéis hasta ahora ¿qué alimento elegiríais?

    2.3 LAS PROTEÍNAS.

    Hasta ahora os he dicho que hay que cuidar lo que tomamos de grasas, reducir y elegir bien los alimentos que contienen hidratos de carbono, pero con las proteínas es distinto. Ahora os voy a pedir que INCREMENTEMOS LAS PROTEÍNAS.  Porque es el nutriente más importante que necesitamos.  Constituye ese elemento imprescindible  que reconstruye nuestro cuerpo y refuerza  nuestro sistema inmunitario.

    Además con la menopausia hemos dicho que se producía una resistencia a la insulina por parte de las células. Y la insulina no sólo tiene la función de llevar el azúcar a las células para que obtengan energía, también les lleva los aminoácidos que son esos componentes más pequeños de las proteínas, para que las células los puedan recombinar y formar nuestras propias proteínas

    Pero a diferencia de los azúcares, las proteínas no las podemos almacenar. Cuando no se utilizan, porque hay un exceso o porque las células no han respondido a la orden de la insulina, el hígado convertirá parte  de estas proteínas en grasas igualmente y el resto se eliminarán.

    Además con la edad vamos perdiendo la capacidad de absorción de las proteínas de los alimentos

    Por ello hay que consumirlas regularmente, repartiéndolas si puede ser de forma proporcional en todas las comidas. 

    Y la pregunta del millón.

    ¿Qué cantidad de proteína sería la adecuada?

    1.5 gramos de proteína pura por kg de peso de la persona en esta etapa de la vida.

    Por ejemplo yo peso 75 kg necesitaría actualmente 112.5 g de proteína pura.

    ¿Qué significa eso de proteína pura? Pues que los alimentos no están compuestos normalmente de un macronutriente sino de varios, como hemos visto en el caso de las lentejas y las patatas.

    Las lentejas tienen 9 gr de proteína pura por cada 100 gramos de lentejas cocidas.  Es decir que tendría que comer 1250 g de lentejas cocidas para conseguir la proteína que necesito. Ahí es nada. Eso suponiendo que hiciera una sola comida al día.  Lo ideal sería dividirla en dos o tres comidas.

    Los alimentos de origen vegetal no son tan ricos en proteína como los de origen animal. Sin embargo los de origen animal suelen traer bastante grasa oculta.

    Os dejo algunos ejemplos de alimentos crudos. Todos ellos con un peso de 100 gramos

    Valor nutricional de las espinacas crudas
    Valor nutricional de la merluza
    Valores nutricionales de la ternera para guisar
    Valor nutricioal de 100 gramos de huevo crudo

    Un huevo L pesaría sin cáscara aproximadamente 50 gramos  y tendría pues unos 6.6 g de proteína pura por  unidad.

    Así si vuelvo a mi ejemplo.  En teoría tengo que  tomar 112 g de proteína al día en tres comidas.

    Me corresponderían unos 37 gramos de proteína pura por comida.

    Q aproximadamente podría  obtenerla en una comida con 200 gramos de pescado

    En la siguiente comida podría comer 170 gramos de carne

    Y en la última una tortilla de 5 huevos. Ofú.

    Obviamente aquí no he contado la proteína que obtendría de los otros alimentos que comería como las verduras, frutas, frutos secos, cereales, etc.

    Cómo veis no es tarea fácil hacer estos cálculos y ajustar cantidades. No te digo ya, si hay que añadir o eliminar alimentos porque hay problemas de salud. Una tarea titánica. Y por ello os recomiendo que acudáis a un nutricionista si necesitáis por problemas de salud bajar de peso más rápidamente.

    Pero es importante que  entendáis cómo se realizan estos cálculos, y podáis adaptar vuestra alimentación a vuestros gustos o necesidades.  Así si pesas 60 kilos no te toca la misma proteína que a mí, que estoy más bien llenita.  Tu cantidad sería 60×1.5=90 gramos de proteína pura al día.

    Que son 30 g de proteína pura  cada comida.

    Te dejo una web donde puedes comprobar la cantidad de proteína que tiene cada alimento (enlace a la web) . Y si compras alimentos envasados por normativa deben llevar una etiqueta donde te indique los ingredientes que tiene y su valor nutricional (macronutrientes)

    Yo por mi parte compartiré  periódicamente mi menú semanal, con los macros calculados para mí,  que os puede servir de guía para realizar el vuestro.

    Pero la experiencia y los datos científicos  han demostrado que adoptar una dieta que no es tuya, que te exige demasiados cambios en tu forma de comer, que no puedes en la mayoría de veces adaptarla a tu familia. Es una dieta que si la sigues durante un tiempo te hará bajar de peso, pero que estarás deseando terminarla para volver a comer como lo hacías antes.  Y suponiendo que has hecho ejercicio para minimizar la pérdida de músculo que se da en todas las dietas. No te habrá hecho mal, pero no habrás conseguido crear un hábito de vida.

    No te quiero abrumar con datos, pero un  90% de las personas que hacen DIETA  más bien pronto que tarde recuperan el peso perdido.

    Recurre sólo a este tipo de dietas si por problemas de salud es urgente que pierdas kilos. Y sobre todo déjate aconsejar por un profesional.

    La forma que yo tengo de enfocar la dietoterápia es  distinta. Consiste en introducir pequeños cambios que vayas integrando fácilmente en tu vida, y que se adapten perfectamente a ti, acompañándolos de pequeños cambios en otros aspectos como el ejercicio y el control del estrés.  Esta suma de pequeños cambios, alcanzables y realistas te motivarán para seguir adelante  casi sin darte cuenta, sin pedir demasiado a tu fuerza de  voluntad, sin pedirte perfección pero sin quitar el ojo de tu objetivo.

    Si quieres aprender más, sígueme en mis redes sociales y estate atenta. En breve lanzaré el primer ciclo de Psicomarchas en Gandía y comarca.

    Como siempre, os dejo artículos científicos que apoyan lo que he compartido con vosotros en el blog.

    Con cariño.

     

    Carmen Martínez